¿Por qué preguntar por qué? por Lois Holzman

A continuación le presento un texto que me parece muy relevante  de la Dra. Lois Holzman de su columna Revolución Conceptual en Psychology Today  publicado este pasado 8 de Octubre. La Dra. Holzman resumen brevemente y sin tecnicismos la critica posmoderna a la psicoterapia tradicional.  Nos muestra brevemente como la terapia social nos ayuda con nuestro dolor emocional, a  los que Ludwig Wittgenstein denomino en su metodología filosófico-terapéutica como “mostrar a la mosca la salida de la botella” conceptual.

Altamente recomendado.


¿Por qué preguntar por qué?

Por la Dra.  Lois Holzman, publicado en su columna A Conceptual Revolution en Psychology Today el 8 de Octubre del 2014.

Algunas veces simplemente tenemos que continuar.

¿Por que el cielo es azul? ¿Por qué se derrite la nieve? ¿Por qué muere la gente? ¿Por qué ese señor duerme en la calle? ¿Por qué no puedo comer nieve? ¿Por qué tengo que irme a dormir?

Las y los niños pequeños hacen este tipo de preguntas. Aprendieron de nosotros que las personas preguntan por qué. Como diría el filosofo Ludwig Wittgenstein, aprendieron el juego de lenguaje (una “forma de vida” o una actividad realizada por los seres humanos), y al jugar este particular juego de lenguaje una y otra vez, comienzan a ver y experimentar las cosas y eventos como causas y esperan que todo lo que se les atraviesa en el mundo sea la causa o efecto de otra cosa.

Inicialmente los padres están encantados con los “por qué llenos de curiosidad” (“¿Por qué el cielo es azul?”), están orgullosos de la inteligencia y curiosidad de sus hijos. Pero pronto muchos padres se cansan del bombardeo de preguntas (muchas veces o las más sin tener una pista de como contestar). Luego comienzan los “por qué quejumbrosos” (“¿Por que no puedo…”) que a los adultos menos les gustan. Ese es un juego de lenguaje diferente -al que le sigue como movida las frases típicas de los padres, “¡Por que si!” o, “¡Por qué lo digo!”.

Ya como adultos, el “¿por qué” nos acompaña.

La causalidad es una de las formas de nuestro saber -el saber algo se convierte en saber sus causas y efectos. Causalidad, realidad, y otros, pertenecen a 12 categorías de pensamiento identificadas por el filosofo alemán del siglo XVIII Immanuel Kant que corresponden a la forma de nuestro entendimiento que forman la base de nuestro conocimiento conceptual. Estas formas de pensar categóricas son a priori, esto es, que son independientes de la experiencia -son estructuras innatas de la mente humana. Son estas categorías, nos cuenta la historia, que moldean nuestras experiencias. La versión breve, en lengua vernácular, es que “Así estamos programados”.

Tradicionalmente la psicoterapia depende en la causalidad. El supuesto operante es que identificar que causa la depresión o el enojo o lo que sea -la causa típicamente se origina en nuestra niñez- lo cambia, lo limpia, y nos hace mejores personas. He creído ya por un tiempo que el supuesto de una relación causal entre eventos del pasado y emociones necesita ser examinada cuidadosamente -después de todo, es el fundamento de la profesión (y de la industria que alimenta) dedicada a ayudar a personas que experimentan dolor emocional.

Existen dos desventajas al dejar sin examinar la causalidad:

El ignorar el tema conserva lejana información valiosa tanto para usuarios y profesionales. Si las conversaciones sobre salud mental no abordan este supuesto de causa y el por qué debiésemos exponerlo, entonces es improbable que los que “ayudan” y los que “son ayudados” tendrán oportunidades de aprender sobre las variadas opciones terapéuticas no-causales disponibles. Ninguno de nosotros debiésemos ser limitados así.

Perdemos la oportunidad de vernos a nosotros mismos y a nuestros supuestos. Examinar nuestros supuestos es importante, seguido nos abre los ojos y es una experiencia transformadora. En el caso de la causalidad, cuando vemos, vemos lo tanto que estamos obsesionados con causas en nuestra vida cotidiana. ¿Conoces a gente que piensa verdaderamente que cada cosa y evento es causado por otra cosa y evento, y que no descansa hasta que creen señalarla? Yo si. ¿A veces no te preocupa más la causa de algo -digamos, porque un amigo te ignoró, o porque te molestaste con la cajera en el supermercado- que en encontrar la manera de continuar con tu relación y seguir tu vida? O tal vez piensas que no puedes comenzar a tomar acción hasta saber que fue lo que paso primero.

Soy una de las pocas psicólogas que creen que intentar encontrar la causa del cómo nos sentimos lejos de ser la solución solo exacerba el sentimiento, y ademas, que necesitamos soltar el aferramiento que tiene la causa en nosotros. Aplicar la causalidad a la esfera psicológica, e insistir que toda acción y pensamiento humano se entiende mejor en términos de causa y efecto es equivocado.

Mientras que la terapia típica (tanto en la que se habla como en la que se medica) refuerza la visión causal del mundo, para nosotros que practicamos enfoques no-causales es claro que mucho del dolor emocional de las personas viene de pensar causalmente -encontramos cada vez más y más evidencia que el desafiar esta forma de pensar ayuda profundamente a la gente.

Aquí esta un clásico ejemplo hipotético:

  • Cliente: Estuve en cama despierto toda la noche porque estaba deprimido.
  • Terapeuta: ¿Cómo es que sabes eso? Tal vez estuviste deprimido porque estuviste en cama todo el día. Tal vez una cosa no se relaciona con la otra.

Al sugerir otras formas de ver la situación, los terapeutas abren la posibilidad de nuevas conversaciones terapéuticas -más un viaje creativo que tomarán juntos que un dar información al terapeuta para que encuentre una explicación de causa-efecto correcta.

Pueden leer más en el Capitulo 4, “The What and How of Knowing,” from The Overweight Brain: How Our Obsession with Knowing Keeps Us from Getting Smart Enough to Make a Better World. (Texto de un libro en Ingles virtual que esta en proceso de ser escrito y disponible en linea gratuitamente, se titula El Cerebro con Sobrepeso: Cómo Nuestra Obsesión con el Saber Evita que Seamos lo Suficientemente Inteligentes para Hacer un Mundo Mejor). También pueden aprender más del problema al hablar y pensar causalmente, y descubrir más sobre enfoques terapéuticos que lo evitan en Psychological Investigations: A Clinician’s Guide to Social Theapy (Texto en ingles, se titula Investigaciones Psicológicas: Una Guía Clínica para la Terapia Social) libro que co-edité con el Dr. Rafael Mendez, y Let’s Develop! A Guide to Continous Personal Growth (Texto en ingles, titulado ¡Vamos a Desarrollarnos! Una Guía Personal para el Crecimiento Personal) del Dr. Fred Newman.

¿Quieres escuchar este texto? Dale play abajo. Audio producido con YAKiToMe.

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